Confianza Sabia

La paradoja de la confianza: si confío demasiado, pierdo. Si no confío, no gano.

La confianza es el cemento que unifica voluntades, no solo en los negocios familiares, tambi√©n en cualquier organizaci√≥n y en la sociedad en general. Tal vez es por esto que muchos gobernantes, sobre todo los m√°s totalitarios, promueven medidas para destruir la confianza entre sus ciudadanos. 

Es curioso cómo la confianza impulsa el progreso de las naciones. Países como Dinamarca, Noruega, Finlandia y Suecia, donde la confianza entre las personas suele ser muy elevada, también gozan de altos niveles de prosperidad. Por el contrario, en otros como Corea del Norte, Cuba, Venezuela, Siria o Afganistán, donde nadie confía en sus vecinos, la vida es miserable (narran sus ciudadanos cuando logran salir al exterior) y sus economías están estancadas.

Como afirman Steven Covey y Greg Link en su libro ‚ÄúSmart Trust‚ÄĚ, ‚Äú‚Ķvemos una y otra vez que esos que escogen vivir y liderar con base en la confianza son aquellos quienes disfrutan la plenitud de los beneficios de la prosperidad, energ√≠a y alegr√≠a ‚Äď al igual que las sociedades que han hecho esa elecci√≥n. Al final, una persona puede hacer la diferencia. Un equipo puede hacer la diferencia. Una organizaci√≥n puede hacer la diferencia. Un pa√≠s puede hacer la diferencia.‚ÄĚ 

Sin duda la confianza es pilar del progreso entre las naciones, las organizaciones, las familias y las personas. Pero confiar no es algo que se pueda lograr f√°cilmente. En general nos enfrentamos ante un asunto que presenta un clara paradoja. Confiando de m√°s pagaremos un costo alto, pero si no aprendemos a confiar, nuestras limitaciones ser√°n mayores.

Confiar en un socio es saber que el otro est√° conmigo, est√° de mi lado, que no ve su lado como algo distinto a mi lado. Cuando confiamos en alguien contamos con √©l. 

En muchas ocasiones tendemos a ver hacia los líderes, las organizaciones y los países por medio de dos ópticas, confianza ciega (inocencia) o desconfianza absoluta (inseguridad).

La confianza ciega puede conducirnos a pagar altos costos. As√≠ costaron los excesos de confianza en Enron, WorldCom, Lehman Brothers y muchas compa√Ī√≠as m√°s, o en los casos de Carlo Ponzi, Bernie Madoff y muchos otros defraudadores.

Por otro lado, la desconfianza absoluta nos limita más de lo que imaginamos. Los que más desconfiamos en nuestros gobernantes, policías y vecinos, y en nuestros clientes, proveedores y colaboradores, formamos parte de los países menos desarrollados, menos educados y más pobres. No deja de sorprendernos, por ejemplo, cuando vemos con qué confianza la gente deja afuera de su casa sus bicicletas y juguetes en ciudades de Europa o Norteamérica.

Nuestra desconfianza nos cuesta cara. Es m√°s costoso conservar clientes y colaboradores si nuestra relaci√≥n es de desconfianza. El costo del ‚ÄúCompliance‚ÄĚ es cada vez m√°s elevado en nuestros sistemas financieros. Nuestra tendencia a no asociarnos limita nuestra capacidad de crecimiento. La sospecha permanente absorbe nuestra energ√≠a.

Hay una tercera v√≠a, de acuerdo con estos autores, y se trata de la confianza inteligente o confianza sabia. ¬ŅA qu√© le llaman ellos confianza inteligente? Es aplicar buen juicio. Es una competencia que nos permite operar con alta confianza en un mundo de baja confianza. Es una manera de optimizar las posibilidades minimizando los riesgos, dicen Covey y Link.

La confianza sabia se sustenta en dos factores: primero la propensión a confiar, como actitud e intención. Segundo la capacidad de análisis de la oportunidad, del riesgo y de la credibilidad de las personas involucradas.

Con el Grupo Coppel he aprendido lo que es en los negocios la propensi√≥n a confiar. Don Enrique Coppel dec√≠a: ‚ÄúTodo mundo es sujeto de cr√©dito a menos que demuestre lo contrario‚ÄĚ. La estrategia de este grupo se ha centrado hasta ahora en proporcionar cr√©dito a quien nadie se lo da.  

Las empresas familiares no tienen futuro sin una base de confianza. Está bien que esta confianza sea una confianza sabia, sí, pero muy sólida. Hablaremos más adelante sobre la confianza dentro de las familias empresarias.

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Carlos A. Dumois

Presidente y Socio Fundador de CEDEM

CEDEM

Somos el Centro de ‚ÄúDue√Īez¬ģÔłŹ¬†Empresaria‚ÄĚ, creadores de la tecnolog√≠a m√°s poderosa para Generar, Multiplicar y Capturar Valor en los negocios.

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