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Carlos A. Dumois.


Nos espera un año desafiante. Como dice la canción: “los de adelante corren mucho y los de atrás se quedarán”.


La semana pasada, en reunión con los miembros de una familia empresaria, analizábamos los retos que enfrentaremos el próximo año. Algunos de ellos se mostraron más optimistas, otros no tanto. Pero todos miraban hacia delante con expectativas e intenciones de seguir creciendo sus negocios.

¿Continuará la pandemia?

Ahora la variante Ómicron ha dado un nuevo impulso al Covid-19. Hay mayor número de contagios en muchos lugares que en ningún momento previo. Pero al parecer los niveles de gravedad y mortalidad son ahora menores. Ayuda que muchos hemos recibido ya dos o tres dosis de las diferentes vacunas.

Pero no podemos afirmar que este coronavirus ya ha sido vencido. Podrán aparecer nuevas variantes con otros comportamientos. Ahora sabemos que estamos expuestos a nuevos virus que pueden afectar seriamente nuestra salud, nuestra economía, nuestra vida.

En el futuro aparecerán otros microorganismos. Y se desarrollarán nuevos tratamientos antivirales, nuevas vacunas, nuevos remedios. Tenemos que estar preparados y mejor coordinados para responder a estos desafíos como personas, como familias, como empresas, como países, como Humanidad. Esta vez la respuesta ha sido, en general, más bien vergonzosa.

El futuro del trabajo.

Todavía no sabemos cómo vamos a terminar con nuestros sistemas de operación. Sabemos que algún grado de hibridez tendrá de contenido la mayoría de las organizaciones. Pero es claro que en este tema también nos falta largo trecho por recorrer.

Tecnología digital.

Los procesos de digitalización seguirán su marcha. Todo tiende hacia una mayor tecnificación en este sentido. Las gigantes tecnológicas seguirán dominando el progreso, pero las start-ups continuarán proliferando y jugando un papel relevante. 

Parece que el metaverso creará experiencias virtuales más intensas para millones de usuarios donde podremos interactuar entre nosotros y con objetos digitales, y trasformará de manera trascendente la convivencia humana. Este será la nueva versión del internet. Nos toca evolucionar a su ritmo para no quedarnos fuera.

El futuro del viaje.

Trasladarse con motivos de negocio, otrora una economía gigante en si misma, se ha convertido en una fracción de lo que era. No volverá a ser de tamaño parecido. Eso tendrá un enorme impacto en la industria turística de doble forma. Por un lado muchos negocios enfocados a este sector tendrán que redimensionarse o morirán. Por otro lado el turismo recreativo perderá el “subsidio” que le aportaba el turismo de negocios.

También los encuentros de negocios tienden ahora hacia combinaciones híbridas que cada compañía tendrá que diseñar y rediseñar hasta encontrar la que mejor le funcione. No hay esquemas universales ni recetas globales.

Cadenas de suministro.

Las fuentes de aprovisioinamiento seguirán mostrando sus grietas y demorarán un tiempo largo para estabilizarse. Mientras tanto no podemos desaprovechar la demanda que ya tengamos en la mano ni incumplir con nuestros clientes.

La rivalidad entre China y los Estados Unidos continuará y no sabemos hasta dónde llegará. Mientras tanto esto producirá mayores cambios en muchas industrias y para Latininoamérica, y en particular para México, despliega infinidad de oportunidades de negocio.

Tendencias inflacionarias.

Las alzas de precios en algunas industrias han sido elevadas, en algunas de manera significativa. Las autoridades financieras declaran que son temporarles y que se corregirán en breve, pero lucen ser comentarios más de buena voluntad que sustentados en hechos reales. La verdad es que enfrentamos ahora presiones inflacionarias que debemos monitorear de cerca y estar preparados para sortearlas. 

Guerra por el talento.

Encontrar y atraer líderes y técnicos sobresalientes es un factor de crecimiento fundamental. Saber reclutarlos e integrarlos se ha vuelto en ventaja competitiva en casi todas las industrias. No podemos quedarnos atrás.

Tenemos por delante un año de grandes desafíos, y enormes oportunidades. Yo les deseo que sea un año de mucho aprendizaje y crecimiento. ¡Feliz Año 2022!


Post Author: Redacción

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